Nuestra Esquina

A cualquier persona que pasee por ella, nada le puede llamar la atención, es como todas, no encontrará  nada raro ni sorprendente, solamente el cruce de dos calles del populoso barrio de Lugano, pero para nosotros los locos era como un templo Griego donde se reunían los filósofos para hablar de lo humano y lo divino. Nuestro lugar de reunión, tenía como faro una columna de alumbrado público, como decía el tango :"En la esquina un farol",  en todo momento se podía encontrar a uno de nosotros haciendo guardia para comenzar así la charla diaria, o decían;"te espero en la esquina", como punto de encuentro de alguna salida.
En las larguísimas tardes de verano, con un sol abrasador, sin sombra que nos cobijara, seguíamos fieles a nuestra cita diaria en la  esquina,  apertrechados con refrescos para soportar la temperatura, luego de la  caída del sol, el anochecer traía el frescor que nos permitía la tertulia hasta altas horas,( por porsupuesto, con las debidas quejas de algún que otro vecino), pero bajando el tono de la conversación todo transcurría sin mas quejas. Así pasamos del calor al frío y del frío al calor, los años fueron dejando su huella en la esquina, primero el asfalto, y luego la farola y luego nosotros, que poco a poco fuimos encaminando nuestras vidas, alejándonos de ella y que hoy tenemos un recuerdo para el que fue punto de reunión de nuestra barra. 



HOY

LA AMISTAD


                   ESE DON TAN PRECIADO, QUE TAN SOLO AQUELLOS QUE LO SUPIERON CULTIVAR , HOY CONOCEN EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA PALABRA RIQUEZA.

EL TANO

*********